Inicio
LIETOR EN FIESTAS, !!La salsa de la vida brother¡¡ PDF Imprimir E-Mail
Calificación del usuario: / 6
MaloBueno 
Escrito por Angel Moreno   
jueves, 03 de septiembre de 2009
Si lo pensamos bien, al igual que el resto de días de nuestras vidas, las fiestas de Liétor no son mas que el reflejo cotidiano de una rutina anual, como en casa, o en el trabajo.

Casi siempre los mismos o parecidos comentarios, similares anécdotas, repetidas situaciones o insignificantes diferencias, dependiendo eso si,  de cómo se comporten los “vacos”, que como animales teóricamente mas irracionales que los humanos, son imprevisibles.

En Liétor, pasamos de la euforia, los abrazos y las bienvenidas de las primeras fechas de agosto, al agotamiento, los michelines cerveceros y el trasiego de maletas en los dos o tres últimos días del mes.

El prologo y los capítulos siguientes a las fiestas de este año, casi calcados a los anteriores. Preparativos acelerados de las diferentes peñas, para ver la posibilidad de pinchar el primer barril de cerveza lo antes posible, y poder saborear con infinito placer la frescura de la primera caña del rubio elemento.

Desde el perfil traicionero de la mirada masculina de un servidor, contemplar con la resignación propia de la madurez, el mavilloso y abundante espectáculo que producen las redondeces y la hermosura de tantas chicas guapas, con la tentación de inmortalizar en lienzo cada línea de sus sensuales y artísticos atributos.

Confesando mi escasa vocación taurina y por lo tanto mi desconocimiento, creo que han sido unos encierros bonitos, sin demasiados sobresaltos y no exentos de plasticidad, al menos en lo que se refiere a la llegada y conducción de las reses, que personalmente me atrae mucho mas que el desenlace final de cada tarde.

Como el resto de actividades también depende del estado físico de cada cual, uno puede y debe administrar las fuerzas para las cosas que puedan rentabilizar nuestro disfrute, en mi caso, me hice el firme propósito de que mis carnes gozaran del entusiasmo por la música, con las dos orquestas que a mi juicio merecían tal sacrificio, los Bazter, que a parte de ser amigos desde hace veinticinco años compartimos escenarios y cachondeos, ¡!es que son espectacularmente buenos¡¡, o con Pato Daniel, porque  sencillamente son geniales, por lo tanto, una excusa ineludible para dar rienda suelta a las pasiones hasta la madrugada.

Liétor y sus fiestas, ha estado tan lejos y tan cercano como nuestra disposición, como nuestro estado de ánimo, unos en su tolerancia, soportando el bullicio y los decibelios de los mas jóvenes, otros quejándose amargamente de haberles tocado una peña ruidosa demasiado cerca, cuando luego, en el bar, no son capaces de contener el volumen de sus rugidos, o chillando a los novillos de forma tan absurda, que uno no acaba de distinguir en esos momentos entre el hombre y el animal.

Han pasado agosto y las fiestas, unos, volveremos a nuestros lugares de partida, con la nostalgia entre las pupilas, otros con el deseo de recuperar la normalidad en el maltratado sofá de casa, otros contando a sus compañeros de trabajo, lo divertidas que resultaron sus hazañas, las de otros letuarios, o los diversos revolcones y cogidas de cada encierro.

Unos cuantos volverán indignados o desolados, por la clásica  discusión familiar en el reparto de la herencia, aprovechando que cada año todos los miembros de la misma se juntan en el pueblo.

Algunos con una sobredosis de desamor en el equipaje, los mas afortunados con el agridulce sabor de un primer beso clandestino, una noche de locura, un amor recuperado, la promesa de una llamada de alivio o una lagrima de complicidad.

Y los demás,?.... los demás son los que se quedan, los que se ocupan de administrar las soledades, mujeres a la espera de sus hombres, hombres a la espera de jornales, mayores adornando alguna esquina y septiembre recordando en los balcones.

Calles limpias y tranquilas, arregladas y bonitas, siempre recién peinadas y aseadas por sus poquitas vecinas, por “cotillas” atentas y descaradas, esperando nuevas fechas, ¡¡que se acercan ya las Navidades¡¡, que corren los almanaques, que la vida no da tregua y porque Liétor en sus fiestas es la ¡!salsa de la vida brother¡¡
 
< Anterior   Siguiente >